Estaba leyendo gracias al destino unas páginas de un libro que no terminamos, eran palabras para nuestros futuros hijos, desde el 2009 al 2011.
Ya estaba leyendo cuando derrepente lloraba, qué común es regar mi casa y mi patio así.... Cómo tan sólo un momento te llena de felicidad y esperanza, de miedo de que las promesas sean ciertas y que se puedan, aún se puedan cumplir. Sólo tan sólo imaginar eso da miedo y angustia porque las promesas grandes requieren de hechos más grandes. Tengo mucho trabajo, muchísimo, algo no anda bien, no debería pensar en las promesas sino que hacer unas nuevas sólo por mí y mi hijo, mío mío hasta el infinito.
Buscando acrisolarme una vez más, hablaré bajito que tal vez me escuches, hablaré bajito para decirte tantas cosas que sabes que no me gusta tanto decirlas.
Hoy estoy mejor cada día mejor en todos los sentidos el viaje super largo ha tenido tantas lunas. Qué bendición es mi amor por ti Dios, tú no me abandonas tú cumples tus promesas, estoy esperando tú tiempo para recibir lo que me dijiste que harías.
Te amo tanto que ni siquiera quiero ni me atrevo a decir nada más
Las promesas son promesas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa Analiza Construye